Aprender, desaprender y reaprender.

Ryan Holiday, estratega de medios y considerado por muchos a día de hoy el líder del estoicismo.

Era un genio, pero se distraía y abandonaba el trabajo.

Su mecenas debía amenazarlo para que lo terminara.

El miedo a la bancarrota surtía efecto.

El genio retomaba la obra.

Pero sus múltiples intereses volvían a distraerlo.

Completar su retrato más famoso, la Gioconda, le llevó 16 años.

Y muchas de sus obras maestras quedaron sin terminar.

El estoicismo se trata de concentrarse en las cosas que puedes controlar, en lugar de preocuparte por las cosas que están fuera de tu control.

Las interrupciones y postergaciones de Leonardo da Vinci se parecen mucho a las que padecemos hoy.

Estamos permanentemente distraídos por el entorno digital.

Acuciados por la necesidad de dar respuestas rápidas.

Sin una tradición que nos enseñe a ser eficaces.

Trabajamos mal.

No rendimos a nuestro mejor nivel.

Cal Newport, profesor de informática en la Universidad de Georgetown, encontró la solución.

En su libro Deep Work: Reglas para enfocarnos en el éxito en un mundo distraído, propone cómo mejorar nuestro estilo de trabajo.

Ser más eficientes, más productivos y alcanzar simultáneamente un nivel de excelencia.


“Los analfabetos del siglo XXI no serán los que no sepan leer y escribir, sino los que no sepan aprender, desaprender y reaprender.” 

– Alvin Toffler –


¿Qué es el Deep Work?

Deep Work significa trabajo en profundidad.

Es el que precisamos hacer para desarrollar un tema a fondo, con conocimiento, creatividad, cualidades diferenciales y, cuando competimos, con excelencia.

Es lo opuesto al trabajo superficial y poco calificado que cualquiera puede hacer.

Tal como asistir a reuniones irrelevantes, responder correos electrónicos o llamadas en el teléfono, participar en las redes sociales o en los diversos chats.

La teoría del Deep Work nos enseña a diferenciar el trabajo en profundidad del trabajo superficial.

El trabajo superficial nos distrae.

Es una trampa.

Nos hace sentir importantes y productivos solo por estar ocupados.

En cambio, el trabajo en profundidad nos permite alcanzar nuestro máximo nivel intelectual.

La concentración creativa en un tema produce ideas innovadoras y apasionantes descubrimientos.

Optimiza nuestro rendimiento y productividad.

Mejora nuestras habilidades por la práctica continua.

Nos convierte en excelentes.


“Si no produces, no triunfarás — no importa cuan habilidoso o talentoso seas.”

– Cal Newport


La fórmula del Deep Work

Trabajo de alta calidad producido = Tiempo de dedicación X Intensidad de la concentración

El Deep Work no es un hábito.

Es la práctica organizada de nuestra atención y concentración.

Requiere que nos aislemos.

Y que dediquemos un tiempo de trabajo continuo en una misma tarea, sin distracciones o interrupciones.

Concentrados en lo que hacemos.

Requiere que prioricemos realmente lo que va a dar los resultados y que apostemos nuestro enfoque y nuestra concentración en ello.

Hay acciones que pueden dar el valor de 10.000 € la hora y hay otras que pueden dar hasta un rendimiento negativo, donde perdemos dinero por centrarnos en acciones que no tienen palanca.

Dedicar nuestras primeras horas del día y practicar trabajo profundo para crear una presentación de ventas que nos va a dar ventas hoy y mañana es un buen uso de nuestro tiempo.

Dedicar este tiempo para contestar emails es todo lo opuesto.

Múltiples días de trabajo profundo que suman en el tiempo se convierten en un año de grandes creaciones.

Un año de trabajo profundo y nuestros negocios se transforman.

Un Abrazo, Juan

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