¿Por qué el éxito es tan difícil de alcanzar?


“El interés compuesto es la octava maravilla del mundo. El que lo entiende, lo gana; el que no, lo paga.”

– Albert Einstein


Cuando uno de los hombres más brillantes dice algo así, vale la pena prestar atención.

Las personas suelen pensar en el interés compuesto solo en términos de dinero.

Nunca más lejos de la realidad.

El interés compuesto es un bucle de retroalimentación.

Este bucle está presente en nuestras relaciones, nuestro negocio, nuestro Marketing, nuestra salud y, prácticamente, en todas las áreas de nuestras vida.

Está presente, si lo buscamos.

Un bucle de retroalimentación positiva ocurre cuando la salida de un sistema retroalimenta al sistema como entrada.

Es justo por ello que pequeños cambios en el tiempo crean grandes resultados.

Cada pequeña mejora retroalimenta al sistema.

Gran parte del éxito que obtenemos en la vida, no es nada más que el efecto compuesto.

El actor o la actriz que de repente gana el Oscar, lo gana porque probablemente hay 10 años o más de pequeñas mejoras y cambios para poder llegar a este punto.

La empresa que llega a una facturación de 10 millones, lo hace después de muchos años de prueba y error de los fundadores.

Si el efecto compuesto es tan importante, ¿por qué el éxito es tan difícil de alcanzar?

La respuesta se reduce a una sola palabra: DISCIPLINA.

No muchas personas tienen una disciplina constante cuando los tiempos son buenos.

Menos aún en momentos de estrés.

Cualquiera puede hacer algo una vez.

No todos pueden hacerlo consistentemente.

Comer saludable en una comida es fácil. Comer sano toda la semana no lo es.

Hacer ejercicio de vez en cuando es común. Hacer ejercicio tres veces a la semana no lo es.

Acostarse a tiempo alguna noche es fácil. Hacerlo durante una semana no lo es.

Posicionarse para el éxito futuro es una idea simple, pero no fácil.

La parte más difícil es la disciplina requerida para hacer cosas ordinarias durante un período de tiempo extraordinariamente largo, incluso cuando los resultados no son los que nos gustaría tener.

 


Cada vez que ves lo que parece un gran avance, siempre es por el resultado final de una larga serie de pequeñas cosas hechas de manera constante a lo largo del tiempo.

– Jeff Olson –


 

En nuestra vida y en nuestro negocio, hoy existe la posibilidad de hacer una apuesta a largo plazo.

Donde estemos predispuestos a esperar y pagar el precio de pequeñas victorias.

Porque si lo hacemos, lo que podemos lograr en 10 años puede ser realmente épico.

Nunca es lo que nos gustaría que fuera, es lo que la realidad es.

Si dejamos que la realidad nos enseñe, es más fácil tener los resultados que buscamos.

¿No tenemos las ventas que buscamos?

La realidad puede ser que nos faltan aptitudes, que no somos lo suficiente buenos.

Ahora el problema tiene nombre y le podemos poner cara.

O si no está funcionando el equipo.

La realidad puede ser que no sabemos contratar, o que no somos buenos liderando.

La realidad siempre será nuestro mejor amigo, si decidimos aprovecharla.

Un Abrazo, Lore.

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